Comercio Electrónico. El negocio de los Cursos Online

Hace tiempo que empecé a plantearme abrir un negocio de comercio electrónico, llevaba varios años como Profesora de Idiomas y algunos alumnos me habían comentado que les pasara mis materiales porque les gustaban mucho mis cursos de idiomas con películas.

Una buena amiga especialista en Marketing Digital empezó a ver un filón en mis cursos de idiomas con películas y diseñó un Plan de Negocio muy interesante y pormenorizado.

Apenas sabía en qué consistía el Comercio Electrónico y era un poco desconfiada en cuanto a la seguridad en un entorno como Internet.

No terminaba de verlo hasta que mi amiga me enumeró todas las ventajas y me recordó que con mi sueldo vivir en una ciudad como Madrid restaba mucho en mi calidad de vida, pero que de ese modo al tener mi negocio en Internet tenía mucha más libertad para elegir la ciudad en la que vivir.

La idea de vivir en un lugar más tranquilo y en contacto con la Naturaleza, empezó a parecerme muy interesante. Gracias a un negocio así quizás podría instalarme en un pueblo de Guadarrama, mi abuelo me había dejado una preciosa casa en la sierra, y hace tiempo que me quería volver pero por razones de trabajo no había podido.

Ventajas de ofrecer Cursos Online

Nunca me había planteado la posibilidad de ofrecer mis Cursos de Idiomas Online, aunque con la orientación de mi amiga me di cuenta que era más por falta de conocimientos en el sector que de cualquier otra cosa.

Mi amiga me comentó que, a diferencia de otros negocios de venta online, que precisan de mucha inversión, además de lo importante de encontrar un buen proveedor que ofrezca su producto a buen precio para poder tener un producto competitivo.

En mi caso, no obstante, se reducía el presupuesto en lo referente a los gastos iniciales, lo que convertía la idea de ofrecer mis Cursos de Idiomas Online en un negocio muy rentable. Donde más tenía que invertir para vender mis cursos iba a ser en Marketing de Contenidos y Posicionamiento, áreas en las que mi amiga era experta y estaba muy interesada en que fuéramos socias.

Empecé a solo ver ventajas en esta opción y me animé a probar. Mi amiga estaba en lo cierto, tuvimos mucho trabajo por delante, lo que íbamos ganado lo invertíamos en mejorar la identidad visual de nuestra página, y trabajamos mucho la calidad de nuestros contenidos. Cada vez teníamos más clientes que compraban nuestros cursos.

Por fin llegó el momento en que pude mudarme, ya que podía administrar todo nuestro negocio desde Internet. Así que, tras muchos años en la gran ciudad, me instalé en la casa que me había dejado mi abuelo.

No daba crédito a lo mucho que había cambiado mi vida gracias a sacarles partido a las nuevas tecnologías. Ahora estaba viviendo en la casa de mis sueños, cerca de la montaña. Solo faltaba una pequeña cosa, un capricho que por fin podía permitirme.

Siempre había soñado con hacerle un porche de madera a la casa de mi abuelo, siempre le había comentado que era lo que le faltaba, mi abuelo pensó en hacerlo muchas veces, pero nunca le llegó el dinero.

Ahora que podía no me lo pensé dos veces y llamé a cubiertasestevez, especialistas en construcción de estructuras de madera.

Hace tiempo que conocía esta empresa, me gustaba mucho porque además de ofrecer un servicio de alta calidad y un gran sentido estético también es una de las empresas que más defienden al Medio Ambiente y certifican que la madera suministrada por sus proveedores es de primera calidad y procede de explotaciones sostenibles.

Se trata de una característica que tiene mucho valor para mí, ya que a la hora de contratar un servicio siempre me decanto por aquellas empresas que ofrecen una responsabilidad por el Medio Ambiente.

No tardé en tender mi porche de madera listo, y sentarme a gestionar mi nuevo negocio con vistas a las montañas.