Una copa para cada bebida

En nuestro día a día en casa habitualmente usamos los mismos vasos o tazas independientemente de cual sea el líquido que estos contengan y es en ocasiones especiales cuando sacamos nuestras mejores copas para así estar a la altura de la celebración. En el post de hoy y con la ayuda de los maestros en el arte de hacer copas de vidrio Cristafiel os enseñaremos que copa usar en cada ocasión, puesto que hay más de las que la mayoría de los mortales creemos que existen y solo los expertos en la materia conocen.

Comenzamos este repaso por los diferentes tipos de copas que podemos encontrar en el mercado y es que como sabréis no es lo mismo que tomemos vino en un vaso o en una copa puesto que puede perder alguna de sus propiedades al igual que nos puede ocurrir con otros tipos de alcohol, además de con el agua y la cerveza, es por tanto que a continuación pasaremos a desgranaros todo lo que un buen gourmet debe poseer en su casa.

Cuando lo que queremos servir es agua, simplemente debemos poner sobre la mesa una copa de tamaño grande ya que la cantidad de agua que se sirva no tiene mayor importancia mientras que en ningún caso lleguemos a llenar la copa hasta arriba. Si en vez de agua, nuestra intención es verter vino tinto, debemos buscar una copa de cuerpo ancho para así poder conseguir apreciar al máximo todas y cada una de las características del caldo como el aroma y el cuerpo. En este caso, debemos llenar tan solo la mitad o un poco más.

Del tinto pasamos al blanco y es que como no todos los vinos son iguales, las copas, tampoco, por ello para este líquido debemos además de servirlo frío, emplear una copa más pequeña y estrecha para que el contenido no se caliente, al igual que tampoco debemos llenar la copa en ningún caso. Si en vez de vino blanco, lo que servimos es un Jerez, utilizaremos para ello un recipiente delgado y pequeño que llenaremos algo más de la mitad, debido a que en él se albergará una bebida alcohólica dulce.

Pasamos del buen vino a la bebida francesa por excelencia y es que el champán debemos servirlo en una copa alta y corta de pie para poder agarrarla fácilmente y con un cuerpo aflautado y largo. Que sea alta y delgada nos sirve para que la bebida mantenga las burbujas y la frescura. Además, si la queremos servir correctamente debemos llenarla hasta los tres cuartos de su capacidad, aunque en ningún caso debemos superar los cuatro quintos del total.

Las copas de vermut que también conocemos como coctelera son anchas en su parte superior y tienen un pie largo, siendo estas atractivas para la vista. En el caso de las copas de coñac o brandy, servimos una pequeña cantidad, en concreto un tercio de su capacidad total ya que estamos hablando de bebidas fuertes. Esta copa es amplia, chaparra y con una zona de agarre cómoda y fácil ya que el objetivo de este recipiente es mantener la temperatura adecuada del contenido.

Terminamos este repaso al mundo de las copas con una de las más significativas, la copa de licor. Esta copa la reconocemos fácilmente puesto que es pequeña, de escasa capacidad y con un pie realmente corto. Este continente no debemos llenarlo más de tres cuartos, aunque si nos pasamos, esta medida, no debe sobrepasar los cuatro quintos del total si lo queremos hacer correctamente. Aunque los datos que os hemos mencionado acerca de sus dimensiones son los más habituales, también podemos encontrarla con otros diseños y medidas, jugando con pequeños cambios en cuanto a la anchura de la boca y tamaño del pie puesto que es utilizada para todo tipo de licores.

El grabado de copas

En ocasiones especiales sacamos nuestras mejores copas como mencionábamos al comienzo, pero es en ocasiones en las que queremos brillar, que mostramos nuestras mejores galas y que mejor forma de hacerlo que grabando nuestros nombres, logos, año o marca en nuestra cristalería para que así ésta pase a la posteridad, bien sea en nuestras vitrinas o como obsequio para nuestros invitados ya que si tenemos que hacer el gasto de adquirir copas nuevas para el evento, el grabado no supone un gran gasto adicional mientras que el recuerdo será muy grande y pasará a la posteridad.