Date un capricho y escápate a disfrutar de los encantos de Galicia

La pandemia del coronavirus ha conseguido que muchos de nosotros tengamos que cancelar gran parte de los planes que teníamos previstos y es que cada vez más países y cada vez más establecimientos hoteleros están imponiendo restricciones o directamente cierran, por lo que viajar es cada día más complejo e incluso un riesgo que, en muchos casos, no estamos dispuestos a correr. Es por ello por lo que el turismo interior está cada vez más en auge y es que ante la imposibilidad de viajar al extranjero, no nos queda más remedio que descubrir los encantos de nuestro país.

Esto es algo que, sin duda alguna, ya deberíamos de haber empezado a practicar hace años y es que, aunque en el extranjero hay zonas realmente bonitas, lo cierto, es que en nuestro país también y es por ello por lo que debemos de aprovechar el tiempo y ponernos manos a la obra para conocer todos y cada uno de los enclaves que nos ofrece España. Es por este motivo por el cual a lo largo de este post os queremos proponer un capricho, un viaje de relax y desconexión por una de las comunidades autónomas más encantadoras de nuestra tierra, así que tomad papel y boli que os vamos a descubrir algunos de los encantos de Galicia. 

Para los que vamos a Galicia en coche desde algún punto de la península que no sea de la zona norte, quienes entran por Lugo, nuestra provincia de entrada es la de Ourense. Esta es, con diferencia, la provincia más desconocida de todo Galicia y es por ello por lo que nos queremos parar en ella, ya no solo por ser la más desconocida, sino porque hablamos de un capricho de relax y aquí, en esto, Ourense tiene mucho que ofrecernos. La provincia de Ourense es la única de interior de toda la comunidad gallega, pero no por ello deja de tener encanto y es que en Ourense encontramos la capital termal de España y la segunda del mundo por caudal de agua termal, tan solo por detrás de Budapest. Por este motivo, a lo largo de los márgenes del río Miño, aunque también en otras zonas de la provincia, se asientan algunos de los balnearios de agua termal más recomendados del mundo. Pero la ciudad termal, la capital de la provincia, no solo cuenta con balnearios, sino que también acoge diferentes instalaciones termales pensadas para la relajación de todos los visitantes que, día tras día, llenan sus termas. El termalismo urbano, en muchos casos, gratuito, es uno de los atractivos de esta bella ciudad que está cargada de historia y que los romanos ya conocían como Auriense, lo que hoy traduciríamos como Ciudad del Oro. 

Más allá del termalismo, Ourense guarda un bonito pasado romano que todavía se ve visible en su puente más antiguo, así como una de las catedrales más bonitas de Galicia y otros encantos que dejamos sin mencionar para que el visitante los descubra. Además, para todas aquellas personas que van sin coche, una de las mejores opciones que encontramos es acudir a Car rent Milladoiro para poder deleitarnos con los espectaculares enclaves que esconde la provincia. Así, el Cañón del Sil es uno de los lugares más frecuentados y que más visitas recibe por su espectacularidad, por el encanto natural del lugar y porque en pocos sitios se forma un cañón tan característico por el paso de un río. Del mismo modo, cada vez son más los visitantes que se acercan a Ourense para disfrutar de sus pazos, parques naturales y zonas de senderismo que dejan con la boca abierta a cada uno de los turistas. Pero no solo eso, sino que también la gastronomía y los buenos caldos de las denominaciones de origen de la zona hacen que esta provincia sea cada vez más uno de los principales focos turísticos de Galicia, a pesar de continuar siendo la gran desconocida. 

San Pedro de Rocas, un lugar único e irrepetible

Dentro de los lugares mágicos que esconde la provincia de Ourense, a lo largo y ancho de la Ribeira Sacra nos podemos encontrar diferentes monasterios, cada uno con sus particularidades. Sin embargo, si hay uno que destaca sobre todos ellos es el de San Pedro de Rocas, el cual está situado en el ayuntamiento de Esgos, en pleno corazón del Cañón del Sil y que guarda algunos de los recuerdos históricos más interesantes. Su construcción bajo una de las rocas de la zona también le confiere un carácter único, así como su campanario, el cual se asienta sobre otra roca y le da ese toque mágico que solo un enclave natural puede ofrecer.