¿El posicionamiento web implica una mejor calidad en productos y servicios?

En los tiempos que corren, comprar a través de Internet se ha convertido en un auténtico fenómeno a nivel mundial. Miles y miles de personas en todo el mundo lo hacen como consecuencia de la comodidad que ello implica, del ahorro tanto de tiempo como de dinero (no es necesaria la gasolina para desplazarse) que va asociado a ello y del precio, que en muchas ocasiones es más barato que el que aparece en las etiquetas de muchas de las tiendas físicas a las que solemos acudir todavía hoy. Son factores todos estos que, sin dudar, hacen del comercio electrónico una buena idea.

Y es una buena idea todavía por muchas más razones de las que hemos comentado en el primer párrafo. De hecho, ese es solo el principio. Gracias al ecommerce el cliente ha tenido la posibilidad de acceder a los precios de las diferentes empresas de un mismo sector y ha podido de este modo comparar sus productos desde la órbita de la relación calidad-precio. Y esa es un arma muy poderosa porque ahora las empresas saben que los clientes tienen una información mucho más completa de todo lo que tiene que ver con el producto que quieren conseguir.

La cantidad de gente que se ha animado a comprar a través de Internet como consecuencia del desarrollo del ecommerce es brutal. Según varios estudios que han aparecido en las noticias de algunos medios de comunicación nacionales, es el 70% de la población el que suele comprar de manera habitual en Internet, algo que sin duda está haciendo que muchas empresas no solo apuesten por modernos sistemas de compra online desde su web, sino que además eliminen sus puntos de venta físicos. Lo cierto es que éstos cada día están más devaluados y que comprar en Internet es ya la preferencia de la mayoría.

En este juego de asuntos entra otro elemento como lo es el posicionamiento web, una labor que ha adquirido una importancia suprema en esa nueva guerra que se ha desarrollado entre las empresas de sectores similares y que encuentra en el mundo virtual, en los buscadores de Google y similares, un zafarrancho de combate tremendo. Cada vez son más las empresas que están apostando por gastar una parte de su presupuesto en una labor como la de posicionarse en Internet y eso condiciona las compras de todos los consumidores.

Según algunos, el posicionamiento SEO en buscadores no es sinónimo de calidad en lo que a la compra de productos se refiere por parte de los consumidores. Es evidente que esta información no es del todo cierta. Huelga decir que la calidad de los productos no se mide por su orden de aparición exacto en la web. Pero sí que existe una cierta correlación. Como nos han dicho recientemente los profesionales de una entidad como Novored, una entidad dedicada al posicionamiento de otras webs en buscadores, a ver quién engaña a Google.

Un potencial que todavía se encuentra en expansión

Hemos comentado que vivimos un momento en el que el comercio electrónico vive su instante de más auge desde que se creó. Sin embargo, todo indica que lo mejor está por llegar. Los estudios que manejan varios profesionales de la demografía indican que el número de personas que van a tomar como costumbre comprar por Internet va a seguir creciendo en los próximos años. Las personas mayores, que forman casi el único segmento de población que todavía no usa este tipo de comercio, irán desapareciendo y dando paso a gente que, aunque tenga 70 años, sabrá qué es eso del ecommerce y cómo funciona.

España no se va a librar de ello. El porcentaje de personas que todavía no usan algún medio para comprar por Internet todavía es grande, pero lo cierto es que hay que tener en cuenta que la característica principal de la población española es que es bastante mayor y que esa es una barrera demasiado grande para que un porcentaje muy alto de gente use la web como medio principal para comprar artículos o servicios. Esta situación va a ir cambiando en nuestro país y eso repercutirá en la cantidad de gente que usa Internet para comprar.

Es evidente que los sistemas de compra a través del online van a seguir creciendo y mejorando de una manera continua pero rápida. Por lo pronto, en los últimos años hemos ganado mucho en seguridad en lo que al pago en la red se refiere. Ese ha sido un aspecto clave en lo que a aumento de la confianza en el ecommerce se refiere. Ahora toca seguir mejorando y en eso está trabajando ya muchas pero que muchas personas. Toda la carne está puesta en el asador para que más pronto que tarde podamos recoger los frutos de ese trabajo.