Invierte en más en lo que no se ve

Me resulta muy curioso comprobar cómo hay quien se deja auténticas fortunas en la reforma de inmuebles antiguos, bien para revenderlos o alquilarlos, o bien para uso propio, y en lugar de mejorar la eficiencia energética de los mismos, así como cosas tan importantes como la instalación eléctrica o la fontanería, se centra solo en la parte estética porque “es lo que se ve”. Es como romperé el hueso de la pierna en un accidente pero arreglar solo las magulladuras superficiales para que la pierna vuelva a parecer perfecta sin curar ese hueso roto. Una locura en toda regla.

Y esto, cuando lo hacemos para nosotros mismos, ya es de por sí una tontería como la copa de un pino porque si dentro de tres años se me rompe la tubería del baño y me toca levantar todo el alicatado para arreglarla estaré perdiendo una cantidad de dinero impresionante. Del mismo modo, en cinco años, al no haber arreglado la instalación eléctrica antigua, podría haber un cortocircuito que incendiara la vivienda y acabara tirando el dinero invertido en ella por la alcantarilla, y eso por no hablar de los peligros físicos que conlleva esta situación. Y si no arreglamos el tema de la eficiencia es posible que en unos años estemos pagando prácticamente el doble de luz o agua que otros vecinos y, por ende, también estemos perdiendo dinero por ahí. Pero es que si además esto lo hacemos para vender o alquilar la vivienda estamos teniendo una ética que roza la altura del tobillo, poco más.

Imaginad que alquilamos la vivienda a una familia con niños pequeños, unos niños que debido al poco aislamiento de la casa pasan frío, humedad, etc. y acaban cogiendo al año un par de resfriados, eso como mínimo, porque la humedad puede acabar en alergias importantes e incluso en asma.  O ¿t si se incendia la casa con los nuevos propietarios dentro? Porque claro, cuando ellos fueron a verla estaba todo perfecto: suelo nuevo, cocina renovada, baño reformado, pintura nueva en todas las habitaciones y una buena distribución. Lo que no sabían es que debajo de esas paredes había cables en mal estado…

Por eso, ante una reforma de vivienda, siempre hay que empezar por lo que no se ve.

Lo que no se ve

¿Y a qué me refiero exactamente? Pues a toda la fontanería (baño y cocina), la electricidad incluyendo sistema eléctrico con cableado, enchufes, interruptores e incluso dispositivos de iluminación si hiciera falta y, por supuesto, a la eficiencia.

Con eficiencia me refiero, por ejemplo, al cambio de ventanas. Según Replús, empresa puntera en España, la sustitución de ventanas antiguas por unas modernas y eficientes puede suponer un ahorro del 40% perfectamente en la factura de la luz, tanto en verano como en invierno por las calefacciones y los aires acondicionados.

Si no podéis cambiar las ventanas, que sería lo más recomendable, también podemos optar por instalar burletes que cierren juntas que no solapen bien y paneles de control solar. En IPS hay un vídeo muy interesante donde nos muestran cómo estos paneles pueden aislar nuestra vivienda económicamente.

Otro punto claramente interesante es el aislamiento del hogar. Si hablamos de una vivienda en un edificio con demasiados años lo más probable es que el aislamiento de las parees sea deficiente y por eso a veces es interesante buscar presupuestos al respecto. También he de decir que este tema es bastante caro por lo que lo primero que debemos ver es si merece la pena. Por ejemplo, si vivimos en Asturias, es probable que lo necesitemos, por si vivimos en Alicante lo más probable es que cumpliendo el resto de medidas este pueda ser pasado por alto.

Por supuesto, cuando reformes cocina y baño hemos de cambiar los aparatos viejos. Tanto los aparatos eléctricos antiguos como los electrodomésticos que ya tienen varios años suelen ser un escape de energía importante, pues gastan mucho más que los electrodomésticos actuales.

Cambia toda la iluminación de la casa de incandescente a fluorescente, es decir, usa led en toda la vivienda. El ahorro de energía a la larga es impresionante y además las bombillas duran entre ocho y doce veces más. También puedes instalar gadgets Led que se usan en baño y cocina para no tener que encender la luz por la noche si te levantas al aseo o a beber agua. Se instalan en los enchufes y gracias a su sensor de movimiento se iluminarán solo cuando tú te acerques a la estancia. También se usan mucho en habitaciones infantiles por si el niño se levanta.

Y con respecto al agua, lo mejor que podemos hacer es instalar un cabezal de agua de bajo consumo. ¿Por qué? Pues porque si nuestros electrodomésticos son eficientes, ni la lavadora ni el lavavajillas gastará demasiada agua así que la mayor pérdida la tendremos en el baño, justo el sitio en el que debemos invertir.

Dicho todo esto, tanto si la vivienda es para ti como si es para el alquilar, invirtiendo en estas cosas, estarás invirtiendo en seguridad y ahorro.