Las compras asociadas al color son rentables desde el minuto uno

El color es una de las llaves para darle algo de alegría a la vida (y más en los tiempos en los que nos encontramos). El color dice mucho, si no todo, de nosotros. A nadie se le escapa que el color transmite sensaciones. Y es tan poderoso que cada tonalidad transmite una idea que es completamente diferente de otra. Esa es la magia que encierra a un asunto como este. Tanto es así que podríamos considerar que eso es lo que hace que nos guste tanto el color y le tengamos tanta estima a la hora de decorar, vestir y un sinfín de cosas más.

En nuestra vivienda, está claro que el color juega un papel que todos consideramos determinante. Todas las familias, o al menos la mayoría de ellas, nos hacen saber que desean que el aspecto exterior y el interior de sus viviendas refleje su manera de ser, su estilo. Y la mejor manera de definir ese tipo de cuestiones es con una determinada tonalidad en las paredes. Por eso, decidimos pintar. Y lo hacemos con buen criterio. Es demasiado soso que toda una hilera de casas tenga el mismo color, las cosas como son.

Una noticia que fue publicada en el portal web de El Mueble informaba de algunos de los trucos de cara a decidir el color para pintar las paredes de nuestra casa. Aquí an algunos de esos trucos:

  • Hay que tener en cuenta las dimensiones de la habitación o de la vivienda.
  • La orientación de la habitación también es imprescindible.
  • Hay que tener en cuenta, al mismo tiempo, cuánta luz llega a esa habitación.
  • La luz artificial también debe ser tenida en cuenta en un asunto como este.
  • Debemos hacernos la pregunta acerca de cuál es nuestro estilo decorativo.
  • Saber el tipo de muebles de los que dispone este lugar también dictará sentencia.

Otro artículo, en este caso publicado en el portal web Mil Ideas, habla de algunos de los colores que son tendencia en los últimos tiempos para cumplir con esa misión, no siempre fácil, que es decorar una vivienda. Los colores que se destacan, entre algunos otros, son el rosa millenial, el verde menta grisáceo, el terracota soft, el club navy, el gris pálido, el rojo bloody Mary, el verde menta o «mint», el blanco roto, el gris perla o el azul celeste pastel. Como veis, las posibilidades son enormes. Podría haber una por cada familia.

Pintar nuestra casa, a fin de cuentas, es una de las cuestiones que más visibilidad, elegancia y belleza le puede otorgar a nuestro domicilio. Es un elemento decorativo que nunca puede faltar. Son muchas las familias que, por ello, están interesadas en dotarle a su domicilio de una tonalidad que consideren especial o propicia según las tendencias más actuales. Los profesionales de Decolor, una fábrica distribuidora de pinturas, nos han comentado que son muchos los particulares que se han puesto en contacto con ellos con el firme propósito de obtener la pintura necesaria para sus viviendas.

Una recomendación también para los negocios

Nadie pone en duda que el color es relevante para otro tipo de superficies: los negocios. El color es uno de los aspectos que, en efecto, les puede proporcionar una diferencia con respecto a sus competidores. Y es que no es para menos. Los negocios necesitan llamar la atención y precisamente por eso tratan de desarrollar diferentes estrategias de marketing y de publicidad, para las cuales echan mano de manera constante de todo lo que tiene que ver con el color, obteniendo unos resultados bastante importantes en materia de diferenciación.

Además, y como el color transmite una sensación concreta y que puede llegar a ser generalizada, podemos, gracias a él, dirigirnos al público que nos interese en cada momento. Si, por ejemplo, nos interesa captar público que sea joven, podremos usar un color como el naranja, bastante potente para este tipo de gente. O si, por el contrario, queremos a gente que es muy pasional, el rojo debe ser siempre nuestra mejor apuesta. Si el objetivo es captar a un público que es más tranquilo, más paciente, el verde es la mejor de las alternativas que podemos elegir.

Nos encontramos en un momento en el que el color es imprescindible. Por tanto, podemos decir, sin miedo a equivocarnos que todas las compras que hagamos y que estén asociadas a él tendrán una rentabilidad directa y rápida. Porque vivimos en la sociedad de la imagen, y eso implica de una manera necesaria que vivamos, también, en la sociedad del color. Todo lo que tenga color tiene vida, y es precisamente eso lo que todos, ya sea en nuestros negocios o en nuestras casas, queremos conseguir en un momento como en el que nos encontramos.