Para proteger los cultivos es necesario apostar por los mejores servicios y productos de control de plagas

Sacar rentabilidad a las compras es algo que no solo buscan conseguir los consumidores finales: las familias, sino que es algo que también los intermediarios, como por ejemplo los responsables de pequeños negocios, intentan a toda costa. Es algo que es lógico y normal. Si acertamos con nuestras compras, probablemente nuestro negocio se vea beneficiado en varios aspectos, como lo puede ser el económico o el de imagen propia. Es algo que suele ocurrir a menudo y que os vamos a trasladar en este artículo a través de un ejemplo: el combate contra las plagas de insectos en España.

Este es uno de los problemas más grandes a los que nos enfrentamos en una sociedad como la nuestra, que en muchas zonas todavía sigue siendo de un carácter marcadamente agrícola y que tiene la necesidad de combatir contra muchos tipos de plagas que aparecen como consecuencia de la subida general de las temperaturas, entre otros asuntos. Para los responsables de muchas de las tierras, combatir eficazmente esas plagas es una inversión en seguridad puesto que, de este modo, conseguiremos evitar las millonarias pérdidas que supone la invasión de los cultivos por parte de millones de insectos.

Una noticia que fue publicada por el diario El Mundo hacía referencia a lo que acabamos de comentar. En concreto, el texto, que fue publicado el 30 de agosto del año pasado, informaba de que España iba a perder el 50% de sus cosechas como consecuencia de las plagas de insectos ocasionadas, a su vez, por el cambio climático. No cabe la menor duda de que se trata de un problema tremendo y ante al que hay que alzar la voz y ante el que hay que protegerse. En eso están muchos pequeños agricultores.

El programa Espejo Público hizo referencia, este verano, a tres grandes plagas de insectos que podrían llegar a nuestro país este verano como consecuencia de ese cambio climático del que venimos hablando. En concreto, las plagas con las que había que tener un mayor cuidado eran las del mosquito tigre, la avispa asiática y la mosca negra. Solo con la mejor de las protecciones íbamos a ser capaces de conseguir que no afectaran a nuestros cultivos. Muchos agricultores han conseguido, con éxito, desempeñar esta labor. Otros, en cambio, no han tenido la misma suerte y han padecido los efectos más crueles de dichas plagas.

El cambio climático y el aumento de las plagas de insectos que ha venido asociado a él ha hecho que los dueños de los cultivos españoles necesiten a toda costa obtener una rentabilidad a sus compras en lo que a productos y servicios de prevención de plagas se refiere. Los trabajadores y trabajadoras de Controlplag, una entidad dedicada a la provisión de productos y servicios relacionados con la prevención de plagas, nos han comentado que ha crecido la preocupación entre esos dueños de cultivos y que de ahí se extrae la subida de clientes que han podido apreciar de un tiempo a esta parte.

Un problema al que deben poner solución todas las administraciones públicas

No cabe la menor duda de que este es un problema que debe ser resuelto por todas las administraciones públicas, desde los entes locales hasta los organismos de la Unión Europea, que, por su parte, han sido los impulsores de la PAC, la Política Agraria Común. Está claro que es necesaria la aportación de todo el mundo para conseguir el objetivo, que no ha de ser otro que la minimización de los daños que puedan provocar las plagas y, por qué no, la posibilidad de que éstas no aparezcan.

Es evidente que hay que sentarse a hablar de estos temas a la mayor brevedad posible. Son muchas las pérdidas económicas que se pueden generar a causa de las plagas de insectos que pueden invadir nuestros cultivos y es evidente que un problema de estas características nos afecta a todos. Y, por cierto, tenemos que tener en cuenta el hecho de que las plagas no solo tienen por qué aparecer durante el verano, sino que son bastante frecuentes también durante los meses de invierno, algo que se nos suele olvidar y que genera la misma o más cantidad de pérdidas.

Nos encontramos en un momento en el que tenemos que tener todo el empeño en proteger esos cultivos que tanto suponen para nuestro país pero que, al mismo tiempo, tan vulnerables pueden llegar a ser. Es evidente que este tipo de acciones tienen que ser conjuntas y deben desarrollarse entre los dueños de los cultivos y las diferentes administraciones, tal y como os hemos comentado. De no ser así y de imponer una actuación por una parte sin tener en cuenta los consejos y la experiencia de la otra, solo podemos ir a peor. A nadie le cabe ninguna duda al respecto.